PINTOR ALICANTINO MANUEL BAEZA: EL AZUL

«Azules nuevos, como recién cortados; azules calientes, azules de pureza.

Esa pastosidad y esa levedad de la luz… » (Gabriel Miró)

 

¿Por qué será el azul, entre todos los colores que sensualizan la gama cromática de Baeza, el que con mayor persistencia se rezaga en nuestros ojos -en la memoria de nuestros ojos-, convirtiéndose en el color heráldico del pintor? Un azul, ciertamente, que nunca podemos decir si es el azul del añil o el azul celeste del marino, No sabemos si es el azul del cielo o el azul del mar.

 

¿Por qué el sistema cromático de Baeza, fundado sobre los tres primarios de la gran tradición -rojo, amarillo, azul-, se resume, casi litúrgicamente, en la infinita gama del azul? Hace años, el pintor reveló el secreto de su paleta de trabajo, que se disponía así:

1, Amarillo cadmio claro 2, Amarillo cadmio oscuro 3, Ocre claro 4, Siena natural 5, Siena tostado 6, Bermellón 7, Rojo cadmio 8, Carmín 9, Verde cadmio 10, Verde veronés 11 , Verde esmeralda 12, Azul cerúleo 13, Azul cobalto 14, Azul ultramar 15, Sombra tostada 16, Negro A, Blanco de plata B, Blanco de cinc

Pues esos tres azules -cerúleo, cobalto, ultramar- son los que desatan el sentimiento mediterráneo del pintor, los que, para decirlo como Delacroix, «aumentan el efecto del cuadro por la imaginación». «Delante de mí están -dice José Hierro- esas frágiles figuras femeninas, casi irreales, envueltas en una luz azulada». Todo Alicante es una sinfonía azul, «con el azul del mar y del cielo», dice Azorín, «con la línea rosa de la ribera junto a la línea azul del mar: concierto magnífico de grises, rosas, amarillos y azules»; todas las cosas entregadas «al azul, al rosa, al rojo, al violeta, al morado, al oro de los crepúsculos». Y Gabriel Miró: «Pueblo claro y recogido.

 

Dentro de los azules, paredes de aristas de espigas, contornos de nitidez de sal… Las frentes desnudas de los montes, rojas y moradas, esculpidas en el cielo; y en el confín, el peñascal, todo de grana, saliendo encantadamente del mar; una mar lisa, parada, ciega, mirando al sol redondo que forja de cobre lo más íntimo y pastoso de un sembrado… Y el fondo de dos azules: azul celeste y azul Mediterráneo, un Mediterráneo de urna de consola… Sobre la huerta y el río se extiende una niebla delgada y azul.»

 

Azul alicantino -mediterráneo- señoreando el clima colorista de Manuel Baeza. Es el color -azul- de una heráldica de juventud (Rubén Darío identificó el verso azul con el ruiseñor y la alondra de la noche y la mañana). Un color eternamente joven. Como el mar y el cielo que lo deparan.

Advertisements

Tags: ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: