PINTOR ALICANTINO SERNA RAMOS: 1989 a 1996 de Rafael Prats

A finales de 1989 escribí un texto dedicado a presentar la obra de José Antonio Serna Ramos con motivo de su exposición en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Recordaba la reciente muestra de la colección Amos Cahan que la entonces Caja de Ahorros, hoy Bancaixa, había presentado en su centro cultural; muestra que había permitido volver, cual túnel del tiempo, al arte español de los años cincuenta y sesenta, tan próximos y, a la vez, tan lejanos. Siete años después, no sólo no ha mejorado, sino que más bien ha aumentado la pérdida de interés hacia buena parte de los trabajos de ese período histórico, cuya revisión desde la perspectiva de 1989 y más aún desde la de 1996, puede producir variadas lecturas, en las cuales interviene lógica y decisivamente el transcurrir del tiempo, con sus ineludibles e implacables oscilaciones de gustos y criterios. Aquellas elucubraciones me llevan a la conclusión de que, con frecuencia, la historia no hace justicia con esos artistas que, contando con un lenguaje válido y singular, no tuvieron el respaldo de una promoción eficaz. Quienes escriben la historia se basan, como no puede ser de otra manera, en los datos que conocen y sucede, en algunas ocasiones, que lo desconocido puede ser tan sugestivo como lo sabido y aceptado de importancia. Entre estos posibles olvidos -de una historia reciente, muy reciente- se encuentra el caso de José Antonio Serna Ramos (Alicante, 1927), cuya obra pictórica evocó el Círculo de Bellas Artes de Valencia, en un intento por llamar la atención sobre su personalidad, por si se consideraba oportuna su recuperación para la nómina artística contemporánea. Siete años después estamos en las mismas. Yeso que -parece ser- vivimos, en la ciudad de Valencia (que, a menudo, y quizá por falta de práctica, no tiene bien asumidas sus responsabilidades como capital de territorio) tiempos de recuperaciones. Se trata, creo yo, esa llamémosla voluntad de recuperación, de unas buenas intenciones de los nuevos gestores institucionales que, como de costumbre, dada su cortedad de miras, se reduce a un reducido proyecto cuya propuesta no alcanza -no puede alcanzar, considerado el desinformado punto de arranque- la dimensión adecuada mínimamente exigible. Menos mal -¡demos gracias a los dioses!- que, ahora, y sin que sirva de precedente, sus paisanos se han acordado de él y Serna Ramos tendrá su exposición en la ciudad de Alicante. Ojalá registre la necesaria repercusión social como para que, al menos la inmensa minoría interesada, en esto que bautizaron como Comunidad Valenciana, por el arte del siglo XX se entere, de una vez por todas, de la existencia de la pintura generada por un alicantino llamado José Antonio Serna Ramos.

Advertisements

Tags: ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: